Introducción

 

En Europa, aproximadamente 2 de cada 5 PYMES llevan a cabo algún tipo de interacción internacional. Un cuarto se dedica directamente a la exportación. En un estudio de la Comisión Europea del año 2006, la mitad de esas empresas afirmaba tener una estrategia lingüística, una de cada diez decía haber perdido un contacto por no saber el idioma y dos de cada cinco preveían introducir nuevas destrezas lingüísticas en su empresa. Las empresas que habían indicado que habían perdido contactos por falta del idioma, valoraban que la pérdida suponía entre 1 y 25,3 millones de euros.

Los empresarios indican que sus mayores problemas con los idiomas extranjeros son los siguientes:

  • Su personal no habla el idioma.
  • Nervios (por ejemplo cuando hay que aceptar una llamada desde el extranjero).
  • Errores de traducción/ interpretación por parte de proveedores de estos servicios.
  • No existe la suficiente afinidad cultural.

 

¿En qué tipo de situaciones se necesitan destrezas lingüísticas?

 

Sin embargo, las empresas necesitan total dominio del idioma de sus clientes/ socios extranjeros en un gran número de ocasiones por ejemplo para las siguientes:

  • Sitio web del negocio
  • Cumplimiento de leyes/ normativas locales
  • Aduana
  • Desplazamiento de empleados
  • Concursos públicos
  • Contratos
  • Asistencia a juicios
  • Campañas de publicidad/ acciones de marketing
  • Asistencia al cliente
  • Facturación
  • Negociación

Además, por supuesto dependerá de la especialización e industria de cada empresa y de las situaciones específicas en las que tratan con clientes o terceros provenientes de otros países.

 

Hablar inglés no es suficiente

 

Un problema común es que el conocimiento del inglés no es suficiente. Sí que es verdad que es el idioma interno preferido de muchas empresas multinacionales y el idioma dominante en el ámbito de los negocios. Sin embargo, otros idiomas como el chino, el ruso o el español tienen cada vez más importancia en el mundo y un posible cliente muchas veces preferirá recibir ofertas en su propio idioma – aunque domine el inglés – como muestra de respeto hacia él (especialmente apreciado en los países asiáticos). Y aún hoy en día no todo el mundo habla inglés a un nivel suficiente para mantener una relación empresarial. En Europa, los idiomas de más peso aparte del inglés son el alemán (se habla en cuatro países y se usa en la exportación a quince países), el ruso (se usa a menudo para la comunicación con los países bálticos, Polonia y Bulgaria) y el francés (se usa frecuentemente en 8 países europeos).

 

Citas

 

Los 4 pilares de la estrategia lingüística

 

Las empresas necesitan, pues, una estrategia lingüística para seguir competitivas en el mercado actual. Los cuatro pilares de una buena estrategia lingüística son los siguientes:

 

  1. Contratación de hablantes nativos (o con muy buen nivel) del mercado en cuestión.
  2. Formación lingüística de los empleados.
  3. Colaboración con traductores e intérpretes profesionales.
  4. Desarrollo de un plan para superar posibles barreras culturales.

 

Según el estudio PIMLICO del año 2011, de 40 exportadores que habían implementado una estrategia lingüística, tres cuartos fueron capaces de así aumentar sus ventas por lo menos un 16 %.

 

Hay que tener en cuenta varios factores a la hora de establecer una estrategia lingüística:

 

  • La formación nuestra o de nuestros empleados necesita tiempo. Sobre todo cuando empezamos a estudiar un idioma sin tener conocimientos previos, podemos tardar varios meses o incluso años para llegar a un nivel que podemos aprovechar en nuestras relaciones comerciales. Es aconsejable planear la formación a largo plazo y no desesperarnos. El fin del aprendizaje no es sustituir a los colaboradores profesionales que se dedican a la lingüística (traductores, intérpretes, copywriters, correctores etc.), sino reducir la dependencia de sus servicios. Si es posible visitar un país en el que se hable el idioma que estamos estudiando, es una manera fantástica de mejorar nuestros conocimientos, conocer su cultura y establecer contactos allí.
  • Cuando necesitamos la colaboración de un profesional, es en todo caso interesante trabajar con agencias o autónomos que estén especializados no sólo en el respectivo idiomas sino también en el correspondiente área técnica. Un ventaja de trabajar con una agencia es que puede manejar varios idiomas/ especializaciones a la vez y que normalmente dispone de bases de datos de terminología especializada y recursos muy específicos.
  • En varias ocasiones, como pueden ser marketing/ publicidad, reuniones comerciales, ferias, llamadas telefónicas etc., tendremos que tener muy en cuenta, aparte de lo que es el idioma en sí, los factores culturales de cada país. Lo que gusta en un país, en otro puede parecer aburrido, exagerado o incluso ofensivo.

 

¿Y tú? ¿Ya tienes una estrategia lingüística en tu impresa? ¿Te plantearías implementarla? ¿Qué dificultades ves a la hora de comunicarte con tus clientes extranjeros? ¡Déjanos un comentario!

 

Datos:

 

 

Sarah Henter

Sarah Henter

Directora

 

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